jueves, 12 de septiembre de 2013

Fin del magnetismo.

Detener el tiempo cuando todavía se está en movimiento es pensar. Todo aquello que uno piensa, tiene magnetismo envolvente y desenvolvente tantas veces como la atracción lo requiera; porque de eso se trata, de ser atraído y, a la vez, ser objeto de atracción. Corrección, ser sujeto de atracción. Se trata de estar sujeto a algo que no existe de forma física, es algo magnético.
Vivir es la llama de los sentidos. La vida todo lo piensa, o al menos eso intenta. ¿Siente la vida más de lo que piensa?. Crecemos, y con nosotros, de manera paulatina y (vamos a imaginar) proporcionalmente aumenta nuestro deseo de querer pensarlo todo, de querer estar aquí y allí, de querer hacer esto y aquello por mi, por el otro y por todos. Quererlo todo, pensarlo todo.
Y hablando de la vida, la muerte. El día que se haya pensado todo, ése día es el fin del magnetismo. Si no atrae no es pensado o ¿si no es pensado no atrae?. No importa, de todas formas, el día que se haya pensado todo, ya no estaremos acá para atraer o ser atraídos. Fin del magnetismo.
Es así como, en un último intento por atraer, el magnetismo nos trae el temor. Temer viene de la mano de lo nuevo y es así como un pensamiento más nos acerca al "pensarlo todo". Es eso, es un pensamiento nuevo. Maldito pensamiento nuevo. Crisis.
El pensamiento nuevo nos viene a molestar, pero nos gusta. Viene a contarnos más acerca de la vida y la llegada a la muerte. Es un pensamiento que cuenta, y cuenta mucho, pero a veces cuenta lo que no se quiere oír.

Es así como, en éste momento, mi temor aumenta y mi corazón late más fuerte, porque todo ésto no lo había pensado nunca.
Vivo y muero en un pensamiento.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Cinética Magnética.


Mi respuesta a la pregunta que pensé es tan extraña como la idea de haberme generado una pregunta sin solución posible (al menos para mi mismo).
Hay cosas que se vuelven metal y generan interés. Hay magnetismo en espacios que no deseo que haya. Es así como la lucha no es contra el espacio, ni contra lo que ocupa ése espacio. La lucha es con lo que genera ése espacio. Irradia placeres y odios, segrega y une. Ése ambiguo magnetismo que tienen las cosas, ése metal que en todo está presente.
Me aíslo para pensar en el magnetismo y me siento tan atraído como cuando ocupaba el centro de la escena. Estoy ocupado pero no estoy haciendo algo del todo concreto.
Me atraen las cosas pero no el espacio que las rodea. Todo tiene su función de ser y ésa función es magnética pero, a veces, su utilidad es nula.
La ausencia es la presencia necesitada. La ausencia es anti magnética. El espacio no está libre de nada.
Gira el magnetismo; busca el magnetismo.
¿Cuándo se detiene el magnetismo?. La vida inevitablemente atrae vida, y su búsqueda en el espacio es cinética.
Carcomo mi piel añorando ésa vieja y conocida "piel de gallina". No la encuentro. Imantar es hoy sobrevivir. Sentir, es lo que solía ser. Sentir, es mi ausencia.