¿Cómo vamos a olvidarnos de la noche que nos amamos con la Galaxia mirándonos?,
mi río decidió no dejar rastros de lodo;
la germinación de tu entusiasmo por el mundo, no se ve afectada,
porque minutos antes vio en los ojos de Medusa al silencioso olvido.
Y así, yaciese en mis montañas, la pena de tus rebaños,
que no querían comer ni tampoco sentir demasiado daño.
Los rayos de un barbudo, le otorgan voluntad a las sirenas.
El sencillo pez, evoluciona.
Y así, un Cíclope se encama con Anubis; traición mediterránea.
Pero, ¿Cómo recordarlo si nunca tocamos el mar?,
los favores de los dioses o el llamado de Pegaso,
hizo de nuestro pueblo no más que un inédito rechazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario